Biografías                   Miguel Najdorf (1910-1997)


     Mieczyslaw Najdorf nació en Varsovia el 15 de Abril de 1910. Tuvo como maestro a Tartakower, quien le impregnó de su particular visión del ajedrez. En 1936 ganó el campeonato de Hungría actuando como invitado; pero realmente no brilló a gran nivel en esta primera época, salvo su participación en la Olimpiada representando al equipo polaco.

Su primer torneo importante fue el de Margate en 1939, donde quedó 6º de 10 jugadores; pero eso sí, tenía por delante nada menos que a Paul Keres y a José Raúl Capablanca. Ese mismo año se encontraba en Buenos Aires formando parte del equipo polaco que competía en  la Olimpiada. Fue entonces cuando decidió quedarse en Argentina: en Europa había comenzado la 2ª Guerra Mundial y toda su familia, incluyendo su esposa, pereció a causa de la persecución nazi. En 1944 se nacionalizó argentino, cambiando su nombre a Mendel y posteriormente a Miguel.

En este mismo año comenzó a conseguir éxitos en torneos importantes y a dar las simultáneas que le hicieron mundialmente famoso: una contra 202 tableros en la que ganó 182 partidas, perdiendo sólo 12 y otra a ciegas contra 45 tableros ganando 39, entablando 4 y perdiendo 2. En 1946 viajó a Europa para participar en el Memorial Staunton donde quedó 4º ganandole a Botvinnik.

Estuvo a punto de entrar en el mini-torneo que organizó la FIDE para decidir el Campeón del Mundo tras la muerte de Alhekine y siempre se lamentó de no haber sido invitado, pues no se sentía inferior a los que sí tomaron parte. Participó en varios torneos de candidatos, lo que le permitió tener el record de haber jugado contra todos los Campeones del Mundo excepto el primero, Steinitz. Ganó a Botvinnik, Smyslov, Petrosian, Tal y Fischer. Sin embargo, nunca llegó a la final. Compitió en la Olimpiada en 14 ocasiones, 3 representando a Polonia y 11 a Argentina.

Jugador y organizador incansable, todavía a los 80 años daba simultáneas, instaurando el Torneo que lleva su nombre desde hace 8 años. De carácter nervioso, pero afable, nunca permanecía sentado ante el tablero cuando no le tocaba jugar. Charlaba con los otros jugadores y gustaba de darle palmaditas en la cara. Era muy respetado por todos y prueba de ello era el Don Miguel con el que se dirigían siempre a él.

Falleció en Málaga a la edad de 87 años unos días después de haber estado presenciando una simultánea de Kasparov.

 

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